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Cuando los besos saben a roce. Cuando simplemente "algo" no es suficiente y se queda en nada y en todo porque es lo único que quieres, y por primera vez puedes ser adivina, bolas de cristal dicen que si hay algo que es futuro-cierto es que cuando uno de los Dos encuentre a Tres vendrán rayos y truenos, y si de algo estoy segura es de que nos partirán por la mitad como a los chicles compartidos, que siempre saben a poco y miras con recelo como el otro trozo se va a una boca que no es tuya.
Mientras sigues dando vueltas a la cuchara dentro de la taza cada noche. Ya no dices lo que piensas y no piensas lo que dices, controlas apenas nada aunque te creas conductora y vuelves a dejar de lado el camino florido arcoirisado. Sigues eligiendo el camino que tiene el cartel de NO TRESPASSING, porque a veces pasa que aunque sepas que volvería a fracasar, te gustaría volver a intentarlo.
Bárbara.
miércoles, 28 de marzo de 2007
lunes, 26 de marzo de 2007
· Cronica de una muerte anunciada y de un novio que se va...pero volverán ·
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Es un día cualquiera. No estás del todo contenta pero estás, coges el metro o el coche, según tu fortuna con la DGT, a mi aún no me han tocado ni rojos ni negros ni pares ni impares ni menos de 3 fallos, hay que ser patán, y ahi vas, a pasar un día en la autopista de la vida, que ya se sabe que ni muy lenta ni muy rápida, sino a su ritmo, que sino ojo!, peligros, no queremos riesgos, al menos no de los malos. Pero a media tarde las cosas cambian. Les pierdes.
Tu vida da un giro que ni las norias comprando 10 fichas a un euro, y te vuelves del reves. Y claro, con la cabeza aún no sabes andar. Coño hay que ver que complicado es todo. Sin tu chico el mundo es como una cloaca, pero a lo grande, y sin tortugas ninja. Ya ni las tortitas con chocolate son plato de buen gusto y los batidos de fresa no tienen color y te saben a mierda, si. Las noches vuelven a tener un Coco bajo la cama, el monstruo de la incertidumbre que no te deja pegar ojo ni aunque te tapes con las sabanas hasta arriba. Sin tu abuela no habrá más escenas de bailes de salón en la cama del hospital con Te amos de abuelos entrañables traducidos en el electrocardiograma, de esos de amor de toda la vida, de esos donde el amor sale hasta por las orejas porque rebosa hasta el ultimo minuto cuando la morfina y los calamantes están paralizandolo todo.
Asi que llegas a casa y te pintas las uñas de un color así como el primero que pillas, porque es algo que siempre te ha entretenido.
A Lau y a Kis, que se que no estan pasando buenos momentos, estoy con vosotras, para pintaros las uñas y para todo lo demas.
Y que recordar a alguien mantiene vivo.
Y que esperar a alguien resucita amor.
Bárbara.
Es un día cualquiera. No estás del todo contenta pero estás, coges el metro o el coche, según tu fortuna con la DGT, a mi aún no me han tocado ni rojos ni negros ni pares ni impares ni menos de 3 fallos, hay que ser patán, y ahi vas, a pasar un día en la autopista de la vida, que ya se sabe que ni muy lenta ni muy rápida, sino a su ritmo, que sino ojo!, peligros, no queremos riesgos, al menos no de los malos. Pero a media tarde las cosas cambian. Les pierdes.
Tu vida da un giro que ni las norias comprando 10 fichas a un euro, y te vuelves del reves. Y claro, con la cabeza aún no sabes andar. Coño hay que ver que complicado es todo. Sin tu chico el mundo es como una cloaca, pero a lo grande, y sin tortugas ninja. Ya ni las tortitas con chocolate son plato de buen gusto y los batidos de fresa no tienen color y te saben a mierda, si. Las noches vuelven a tener un Coco bajo la cama, el monstruo de la incertidumbre que no te deja pegar ojo ni aunque te tapes con las sabanas hasta arriba. Sin tu abuela no habrá más escenas de bailes de salón en la cama del hospital con Te amos de abuelos entrañables traducidos en el electrocardiograma, de esos de amor de toda la vida, de esos donde el amor sale hasta por las orejas porque rebosa hasta el ultimo minuto cuando la morfina y los calamantes están paralizandolo todo.
Asi que llegas a casa y te pintas las uñas de un color así como el primero que pillas, porque es algo que siempre te ha entretenido.
A Lau y a Kis, que se que no estan pasando buenos momentos, estoy con vosotras, para pintaros las uñas y para todo lo demas.
Y que recordar a alguien mantiene vivo.
Y que esperar a alguien resucita amor.
Bárbara.
miércoles, 21 de marzo de 2007
· Preocupaciones congeladas en días pinguinales, torpes y frios·
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El tiempo está teniendo muy mala leche estos días. Mira que yo no le cojo el gusto a eso de llegar a casa con el rostro criogeneizado y andar rascando la escarcha al mal humor que te nieva el caracter los días así. Mis neuronas en silla de ruedas debido a la parálisis general, ya no puedo ni pensar cuando sopla así el viento y casi vuelas sin haber bebido taurina. Eso sí, Dorian Grey se estaría frotando las manos con días así, que con estas temperaturas seremos jóvenes eternamente sin tener que convertirnos en Indianas, vender nuestras almas o beber elixires caducos, como sacados de un todo a cien al más puro estilo Goldie Hawn y Meryl Streep en "La muerte os sienta tan bien", quién no la haya visto que se sienta especial porque a la televisión le entran arcadas cuando la anuncian en el Megahit, porque se repite que da gusto. Aunque gusto ninguno el de verla por duodécima vez. Como me enrollo, ha debido ser Jesucristo que ha visitado mi cerebro y con un "Levantate y anda" ha hecho que tenga a 2 neuronillas jugando a un pilla-pilla o algo. O también puede ser la calefacción, quien sabe.
El caso es que estoy preocupada. Hay un tema que no quiero que se descontrole. Y el problema es que no puedo ni echarme una mano a mi misma. Me mutilé los dedos uno tras otro con el puñal de las oportunidades y ya no me queda ni uno para mover en esto.
Yo sólo tengo barreras y tú intención ninguna.
Bárbara.
El tiempo está teniendo muy mala leche estos días. Mira que yo no le cojo el gusto a eso de llegar a casa con el rostro criogeneizado y andar rascando la escarcha al mal humor que te nieva el caracter los días así. Mis neuronas en silla de ruedas debido a la parálisis general, ya no puedo ni pensar cuando sopla así el viento y casi vuelas sin haber bebido taurina. Eso sí, Dorian Grey se estaría frotando las manos con días así, que con estas temperaturas seremos jóvenes eternamente sin tener que convertirnos en Indianas, vender nuestras almas o beber elixires caducos, como sacados de un todo a cien al más puro estilo Goldie Hawn y Meryl Streep en "La muerte os sienta tan bien", quién no la haya visto que se sienta especial porque a la televisión le entran arcadas cuando la anuncian en el Megahit, porque se repite que da gusto. Aunque gusto ninguno el de verla por duodécima vez. Como me enrollo, ha debido ser Jesucristo que ha visitado mi cerebro y con un "Levantate y anda" ha hecho que tenga a 2 neuronillas jugando a un pilla-pilla o algo. O también puede ser la calefacción, quien sabe.
El caso es que estoy preocupada. Hay un tema que no quiero que se descontrole. Y el problema es que no puedo ni echarme una mano a mi misma. Me mutilé los dedos uno tras otro con el puñal de las oportunidades y ya no me queda ni uno para mover en esto.
Yo sólo tengo barreras y tú intención ninguna.
Bárbara.
martes, 20 de marzo de 2007
· Regresando que no regresada, a medio camino ·
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Te levantas y te pones el disfraz de Martes. Lunes te mira con rencor, porque ayer no te lo pusiste, y Miercoles te mira de reojo porque realmente duda que mañana lo vayas a usar. Aunque por otro lado tienes prácticas, que por desgracia las detestas, y esa mirada acechante te recuerda que no puedes faltar.
Has vuelto a la realidad tras haber estado 3 días de vacaciones equivalentes a 3 horas, porque quien inventó los periodos festivos puso la regla de que "El tiempo pasará tan rápido que no te darás cuenta." Te has levantado con dolor estudiantil-universitario, y la única resaca que tienes es la melancólica, dolorcillo de cabeza de tanto pensar que te gustaría estar en donde has estado pero ya has regresado.
Te has quedado 1 hora en la cama dando vueltas por las calles de las sábanas y la niebla de los ojos con legañas no te dejaba ver bien que era un día más de esos de alarma y cafetito a las 11. Y has empezado a dibujar recuerdos en sueños del fin de semana, de paseo de viernes cerveza de reencuentro en mano y mini visita turística porque ya me lo conocía, cenas rápidas y un sin parar de comer por el vacío estomacal premestrual, calimocho con mora que no sube ni para atrás pero gusta y garito de Drum&Bass lleno de saltimbankis, a uno de ellos le gustó mi bolso pero escapé. Vuelta a casa y macarrones matutinos con queso o lo que pillaramos y pasar la noche como cuando eras 2 y no una. Sabado en reposo mañanero, y en remojo como los garbanzos, concierto de amigos un tanto borrachos pero genial, calles de carpas y berbenas (con b o con v?) infinitas,petardos rompetímpanos y peta para 2 en mano, que no es lo mismo, zombies cantanoches que no cantamañanas pero que molestaban lo mismo, amigos conocidos y desconocidos todos en uno cual champú de Pantenne más acondicionador que siempre queda mejor, necesitabas esos abrazos reconciliadores de alitas de pato, porque el pollo se lo habían puesto muchos por allí y ya no quedaban ni ganas. Y volver a casa en compañía de tu duendecillo con churros borrachos de chocolate a medio camino y risas cómplices que sólo tengo contigo Miss Brightside.
Acabas recordando que Domingo fue ayer, digo antesdeayer. Pipas y risas sobre el Retiro valenciano. Y que las despedidas nunca gustan, por eso lo hicimos rápido y como si mañana fuéramos a vernos, que es lo que nos pasa al reencontranos, que parece que fue ayer cuando nos vimos.
Bárbara.
Te levantas y te pones el disfraz de Martes. Lunes te mira con rencor, porque ayer no te lo pusiste, y Miercoles te mira de reojo porque realmente duda que mañana lo vayas a usar. Aunque por otro lado tienes prácticas, que por desgracia las detestas, y esa mirada acechante te recuerda que no puedes faltar.
Has vuelto a la realidad tras haber estado 3 días de vacaciones equivalentes a 3 horas, porque quien inventó los periodos festivos puso la regla de que "El tiempo pasará tan rápido que no te darás cuenta." Te has levantado con dolor estudiantil-universitario, y la única resaca que tienes es la melancólica, dolorcillo de cabeza de tanto pensar que te gustaría estar en donde has estado pero ya has regresado.
Te has quedado 1 hora en la cama dando vueltas por las calles de las sábanas y la niebla de los ojos con legañas no te dejaba ver bien que era un día más de esos de alarma y cafetito a las 11. Y has empezado a dibujar recuerdos en sueños del fin de semana, de paseo de viernes cerveza de reencuentro en mano y mini visita turística porque ya me lo conocía, cenas rápidas y un sin parar de comer por el vacío estomacal premestrual, calimocho con mora que no sube ni para atrás pero gusta y garito de Drum&Bass lleno de saltimbankis, a uno de ellos le gustó mi bolso pero escapé. Vuelta a casa y macarrones matutinos con queso o lo que pillaramos y pasar la noche como cuando eras 2 y no una. Sabado en reposo mañanero, y en remojo como los garbanzos, concierto de amigos un tanto borrachos pero genial, calles de carpas y berbenas (con b o con v?) infinitas,petardos rompetímpanos y peta para 2 en mano, que no es lo mismo, zombies cantanoches que no cantamañanas pero que molestaban lo mismo, amigos conocidos y desconocidos todos en uno cual champú de Pantenne más acondicionador que siempre queda mejor, necesitabas esos abrazos reconciliadores de alitas de pato, porque el pollo se lo habían puesto muchos por allí y ya no quedaban ni ganas. Y volver a casa en compañía de tu duendecillo con churros borrachos de chocolate a medio camino y risas cómplices que sólo tengo contigo Miss Brightside.
Acabas recordando que Domingo fue ayer, digo antesdeayer. Pipas y risas sobre el Retiro valenciano. Y que las despedidas nunca gustan, por eso lo hicimos rápido y como si mañana fuéramos a vernos, que es lo que nos pasa al reencontranos, que parece que fue ayer cuando nos vimos.
Bárbara.
martes, 13 de marzo de 2007
· Buscando un día cualquiera que tenga 24 h y 5 minutos...para mi ·
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Días apartada de mi rincón personal, único e intrasferible. Apartada de mi DNI cibernético porque el tiempo me vuela y corre más rápido que yo. Ayer me ganó la carrera otra vez, pero esta mañana salí con ventaja para poder tener un ratito para mí, porque lo necesito.
Comienzo mis dias con cafés bostezones sonrientes de mañana universitaria y los acabo con biberón-batido nesquick de riguroso cumplimiento, sino no duermo. Sino no duermo bien, he de aclarar. Porque sufro de marmoteo constante, es mi perdición. Aunque ultimamente tengo un poco abandonado mi instinto animal interior, retozón donde los haya (palabra que aprendí de Luis). Recorro más calles por día, mi piel blanca sufre los ataques láser-corrosivos del sol y hablo más de lo normal, lo cual es raro en mi. Pero le estoy cogiendo eso que llaman "gustillo", sensación puramente visceral, como todas las que son fuertes, porque noto un revoltijo de nerviosismo en el estómago continuo. Algo así como una gastroenteritis de inquietud. No se si me explico.
Lo malo es que mi cama llora mi ausencia y cuando llego siempre está fría y sin arrugas, lo cual no es acogedor. Por eso tardo más en conciliar el sueño estos días supongo, porque ya no tenemos esa complicidad. Y me da pena, porque soy de esas personas que aunque no lo digan, se encariñan hasta de la almohada más corroida y mugrienta q puedas ver.
Hablo en silencio y duermo despierta.
A veces.
Bárbara.
Días apartada de mi rincón personal, único e intrasferible. Apartada de mi DNI cibernético porque el tiempo me vuela y corre más rápido que yo. Ayer me ganó la carrera otra vez, pero esta mañana salí con ventaja para poder tener un ratito para mí, porque lo necesito.
Comienzo mis dias con cafés bostezones sonrientes de mañana universitaria y los acabo con biberón-batido nesquick de riguroso cumplimiento, sino no duermo. Sino no duermo bien, he de aclarar. Porque sufro de marmoteo constante, es mi perdición. Aunque ultimamente tengo un poco abandonado mi instinto animal interior, retozón donde los haya (palabra que aprendí de Luis). Recorro más calles por día, mi piel blanca sufre los ataques láser-corrosivos del sol y hablo más de lo normal, lo cual es raro en mi. Pero le estoy cogiendo eso que llaman "gustillo", sensación puramente visceral, como todas las que son fuertes, porque noto un revoltijo de nerviosismo en el estómago continuo. Algo así como una gastroenteritis de inquietud. No se si me explico.
Lo malo es que mi cama llora mi ausencia y cuando llego siempre está fría y sin arrugas, lo cual no es acogedor. Por eso tardo más en conciliar el sueño estos días supongo, porque ya no tenemos esa complicidad. Y me da pena, porque soy de esas personas que aunque no lo digan, se encariñan hasta de la almohada más corroida y mugrienta q puedas ver.
Hablo en silencio y duermo despierta.
A veces.
Bárbara.
domingo, 4 de marzo de 2007
· Alta costura personal de un domingo pro-Lynch ·
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A veces la vida es como una película de Lynch. Te hace dudar de todo. De lo que crees que es una cosa y luego resulta que puede que sea justo lo contrario. Con esto quiero decir que puede pasar de la más absoluta de las genialidades a la más absoluta de las tomaduras de pelo, en cuestión de un segundo. Y cuando digo en cuestión de un segundo, quiero decir en lo que tardas en tirarte por encima una bola enorme de helado de chocolate cuando vas de blanco. En especial yo, que me saqué un master en "Cómo mancharse comiendo". Y cuando vas de blanco quiero decir la única camiseta blanca que tenía. Y con esto quiero decir que ahora me siento completamente idiota llevándola. Y cuando digo idiota, digo más idiota de lo normal. Muy mucho. A veces creo que mis inseguridades van a acabar conmigo, sino de repente, poco a poco, ya no sé lo que es peor.
Menos mal que soy una cutre fashion victim, y tengo el armario lleno de vestimenta para la ocasión. Sólo tengo que buscar entre los montones, alguna camisetilla con olor a seguridad habrá por ahi dentro. Y sino le prestaré alguna a Paris Hilton, que me la sude de vanalidades, a ver si cuando me la devuelva se me pega algo, porque a veces me falta un poco de eso.
Bárbara.
A veces la vida es como una película de Lynch. Te hace dudar de todo. De lo que crees que es una cosa y luego resulta que puede que sea justo lo contrario. Con esto quiero decir que puede pasar de la más absoluta de las genialidades a la más absoluta de las tomaduras de pelo, en cuestión de un segundo. Y cuando digo en cuestión de un segundo, quiero decir en lo que tardas en tirarte por encima una bola enorme de helado de chocolate cuando vas de blanco. En especial yo, que me saqué un master en "Cómo mancharse comiendo". Y cuando vas de blanco quiero decir la única camiseta blanca que tenía. Y con esto quiero decir que ahora me siento completamente idiota llevándola. Y cuando digo idiota, digo más idiota de lo normal. Muy mucho. A veces creo que mis inseguridades van a acabar conmigo, sino de repente, poco a poco, ya no sé lo que es peor.
Menos mal que soy una cutre fashion victim, y tengo el armario lleno de vestimenta para la ocasión. Sólo tengo que buscar entre los montones, alguna camisetilla con olor a seguridad habrá por ahi dentro. Y sino le prestaré alguna a Paris Hilton, que me la sude de vanalidades, a ver si cuando me la devuelva se me pega algo, porque a veces me falta un poco de eso.
Bárbara.
viernes, 2 de marzo de 2007
· Humor amarillo pre-salida nocturna ·
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Prefiero creer en Ranas verdes que en Príncipes azules.
Los Príncipes tienen etiqueta de caducidad.
A partir de una fecha empiezan a oler a podrido, y no hay quien se los coma.
No pretendía que este texto fuera en plan de coña, pero vaya, hoy he debido coger la pluma del humor. La compré en unos chinos "todo-a-cienistas" así que no espereis de ella más que chistes malos, como ese, que no vale ni un euro.
Que no era un chiste ojo! Pero la pluma lo quiso así.
Y me voy, a ver que me depara la noche.
Bárbara.
Prefiero creer en Ranas verdes que en Príncipes azules.
Los Príncipes tienen etiqueta de caducidad.
A partir de una fecha empiezan a oler a podrido, y no hay quien se los coma.
No pretendía que este texto fuera en plan de coña, pero vaya, hoy he debido coger la pluma del humor. La compré en unos chinos "todo-a-cienistas" así que no espereis de ella más que chistes malos, como ese, que no vale ni un euro.
Que no era un chiste ojo! Pero la pluma lo quiso así.
Y me voy, a ver que me depara la noche.
Bárbara.
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